10/14/2017

Poemas para después de cepillarse los dientes, hacer pis, rezar e irse a dormir.

1.

A la oscuridad,
humo denso pone sepia al colorido.
Formas que los trastos hacen
dan ánimo que respira desaliento
y pánico.
Llueve atrás del almanaque.
El rostro se desdibuja
hasta apagarse por sentado.
Los ojos
abiertos no ven más
que un vacío tácito como un ángel,
una rueda pinchada sin auxilio,
la luz de la bracita del pucho

del sueño.


2.

Huesos apilados
en el envés de la noche
caen hacia abajo.
Desde afuera:
quejidos felinos,
ronquidos lejos.

Se siente la espina
en la carne
del dedo y está
lo de la sed
inoportuna
como las ganas
de vos acá

o de hacer pis.


3.

Los despertadores ya no hacen ruidos.
No como antes,
cuando los de cuerda
o los cuadraditos a pila
que hacen sonar infinito
los busca en las veredas de Morón.
Hay notas que hoy no escucho.
Pero no, no hacen ruido.

El aire entra y trae
por suerte cada tanto
una voz o varias en duelo
con ritmo de pasos,
o el sonido de un auto
que ocurre cansado

a estas horas.


4.

A la claridad
hay un domingo
durmiendo en el hombro.
Mucha fiaca mucha,
una gran decisión:
levantarse
—los pajaritos cantan—
o quedarse

un disco más.

5/03/2015

meteorológica

Todo indica que voy a convertirme en tortuga
y más cuando se venga el frío.
Lo dicen las encuestas y el sentido común.
Lo dice el kilometraje recorrido.
Lo dice saber que no es que haya cambiado
el significado de las cosas, que siempre fue el mismo
que vos sos el que entendió cualquiera.
Hay enormes posibilidades de que termines tortuga.
Y más ahora que la temperatura bajó
en forma irrespetuosa
y esta semana empezaremos a caer
uno detrás del otro
e incluso en simultáneo,
como moscas.

6/08/2014

uno que estaba por ahí

Sabemos hasta qué deformación consentida,
hasta qué renunciamiento de nosotros mismos,
hasta qué parálisis de sutilezas nuestro mal nos obliga cada día. 
No nos suicidamos todavía.

Entre tanto, que se nos deje en paz.

Antonine Artaud

(canción)

Florcita del tigre
regalo que vuelve
a mis manos
mi boca nariz.

Entonces:
salir de la cárcel del miedo. De la cabeza, lo que se agita en espasmos.

(canción)

Mi pelo
en su hombro
tan bello
como invisible.

Después:
el caos que nos envuelve cruzando la avenida como ciegos.

(canción)

Aquí lo mejor peor de mí
en el medio, o abarcando
el corazón dividido.
Como un río.

Más tarde:
el desapego. La distancia que es necesario tomar.
(canción)

Ojeras y bolsas
se alojan como ocupas
de este antiguo edificio.
Una broma un pase adulterado.

Luego:
seguiremos fingiendo muecas, abriremos los ojos como si algo aún pudiera sorprendernos.

(canción)

De lo que se repite
como una oración.
De lo que debiera
estar aniquilado.

Y al fin:
las cenizas cuando la erupción pase y el polvo cubra al futuro en estado de fermentación.

1/13/2013

7/14/2012

poemas para cultivadores primerizos ii


i

de la lavanda sólo quedaron
florcitas secas entre las medias.


ii

no es casual que el cedrón haya muerto justo ahora.
resistió dos inviernos
se secó varias veces y después resucitó.
pero no ahora.
ahora está muerto.

en primavera se había puesto hermoso
yo tenía fe todavía
y una enorme obstinación.
por eso no es casual
que sea ahora.
que esté muerto.

completa y definitivamente muerto.

tengo la certeza
y la pólvora
del tiro de gracia
apretadas
en las manos.


iii

piedrita ámbar de luz
que fuiste para su boca
hoy dormís como esperando
en una caja de tic-tac.

iv

el tomate se hace lungo
estira el cogote buscando luz
se le enlacia el pelo cuando tiene sed.

7/01/2012

asuntito III


Y al final
resultó
que el amor
no era más
que un rato
sin mentiras
sin promesas
único.

Perfecto así
de breve.

5/28/2012

Poemitas de El rincón

I

En la sierra como en platea
esperando que la luna se llenara.
De madera las sillas, nucas arriba
pensamiento paralelo: la gaviota el ciego
el estado antojadizo del cielo: la maravilla
blanca, apenas un velo. Después nubarrón.
Y la diana, brillante, imponía presencia
a través del oscuro que disimulaba
el escondite del brillo en ascenso.


Cuando ya no la vimos dijimos: ¡oh!
y como un diamante o un cuarzo pulido
asomó otra vez y dio la orden: ¡ábrase!
El cielo volvió a escamparse, ella entonces
mostró clarísima la constelación de Orión
y sopló un humo dulce de Paraguay
con meo y amoníaco, de risas, delicioso.
En la hora del silencio el bosque no dormía
nosotros despiertos como bebés con hambre.


II

Piano desde la sala, melódica el señor gordo
y su mujer con los ojos de amor grande.
Guitarra en la cocina olor a guiso arroz
con verduritas algas hongos cajón peruano.
Cositas de la tierra comechingona en ruinas
Mujeres en danza quieta circular. Suicidios y huidas.
Juntamos cortezas de chañar para intensiva:
y dejar atrás lo que se fue, abrir caminos
nuevos, nuevas semillas que regresar a la vida.


III

Las piedras hablan, lo juro.
Las escuché en caminatas
sus voces salían de sus núcleos
contaban historias de civilizaciones
áridas antiguas hablaban de pertenencia.
Me traje unas cuantas en el bolso.
Y no volví a escucharlas se quedaron mudas.
Como muertas de espanto.

5/11/2012

de burros

1

en casa
siempre se recordará
el día de mi nacimiento
como el día que ganó rector.

yo era la beba más hermosa
del hospital churruca
dice siempre mi tío
en los cumpleaños

rector era lejos
el de más lindos aires
mucho más que buen trago
añicos o denodado.

y además fue el que ganó.


2.

tender princess
preciosa tordilla que amé
cuando la vi en el vareo

el viejo me había enseñado:
lo que importa son las patas
no te dejes engañar
por la belleza
esa falluta

pasé dos horas sin jugar boleto
yo pensaba: tender princess
tender princess, ay mi amor.

y en la sexta
a la cabeza todo mango
el alquiler la sopa el bondi
la moneda completita
yo en el lomo le dejé.

tender princess,
tordillita hermosa, ay amor.
ni a placé.

en la puerta el viejo
me dio cinco mangos
y se fue diciendo:
el boleto va en las patas.
no aprendés. vos no aprendés.


3

estaban cantando
por una cabeza.
le dije: esta canción
me recuerda a mi viejo
y me puse triste
y empecé a lagrimear.

me dijo: no te pongas así
linda, que te subo a la mesa
y te cojo acá mismo.
y yo me reí
y me calenté
y él pidió la cuenta.

caminamos diez cuadras
hasta llegar a la cama.

esa fue la única vez
que lloré a mi viejo.

12/06/2011

poemas para cultivadores primerizos i

i

las manos de tierra casi
solitas las uñas pintan
los días muchos que faltan
para la estrella nevada.
sonrío, ella en su universo
yo en el suyo, cantándole
en el tono que ya sabe.
las dos juntas le damos
pa' que tenga a la cizaña,
oidio, cochinilla, araña
roja mosca blanca.


ii

siembro flores en la tierra
para prenderlas a su pelo
como liendres blanquitas.


iii

el patio sabe
muchas cosas
que nosotros
no recordamos.
una noche atrás
me pareció estaba
con nostalgia
vaya uno a saber
por cuál ausencia.

11/16/2011

asuntito II

Y al final
el amor
no era otra cosa
que una
obstinación

Inútil.

10/05/2011

Mismidad del asunto

Desde acá
se ve el jardín
abandonado.

Fumadas
mis ganas
ancianitas.

Dejo crecer
la zizaña
el derrumbe.

Esto es morir:
yo lo veo
desde acá.

8/09/2011

Tebeo

—A mi hermano vos le encantarías.
M.A.

Fue la sonrisa, sí, estoy segura.
Él sabía de la base de su encanto
y la usaba mucho y bien.
Después la charla sobre mundos
entintados y fantásticos. Guiones
y trazos —¿Hacemos algo juntos?
—dijo y yo creo que también los ojos
cuando hablaba de pasiones.
El brillo de sus ojos.

—Pero esta no soy yo —le dije
cuando me extendió un papel
con un dibujo hecho a birome.
—Sos vos, sos la que veo —dijo
y sonaron miles de sirenas, luces rojas:
peligro, amor al acecho.
 Entonces me fui con el dibujo en el bolsillo
y las manos congeladas, entonces pensé:
—esa mujer hermosa y joven no soy yo.

Definitivamente.



7/31/2011

Coplitas

I

Nos soplábamos
las penas uno al otro.
Como soplo al alcohol
sobre una herida.


II

Cositas inocuas:
cobre de cables
rayitos de mica
arena ojos leves.


III

nos soltábamos despacio
así el dolor era menos
nos soltamos de a poquito
y del dolor ni hablemos.

7/05/2011

una esquina por plaza san martín


el cuarto de mí
que se ve
te mira
sonreír
para la foto.

el cuarto de mí
que se ve
también
sonríe
para la foto.

6/25/2011

Tanguete repetido

Hace tiempo, algún alma ya borrada fue mía.
Se nutrió de mi sombra. Siempre que yo quería
el abanico de oro de su risa se abría,
o su llanto sangraba una corriente más;
alma que yo ondulaba, tal una cabellera
derramada en mis manos. Flor del fuego y la cera,
murió de una tristeza mía. Tan dúctil era,
tan fiel, que a veces dudo si pudo ser jamás
Delmira Agustini

Podría relatarte en planos diferentes
el blanco de esos días el negro
perturbador de algún recuerdo.

Podría avisarte poner luz en amarillo
y pises con cautela.

Podría contarte que son picos
tan solos, ansiosos de burbujas
en noche viva inquieta.
Que Waits y su balada triste
como caja de fotos cartas viejas.

Podría hablarte del recelo
a encerrarme en un ansia que no acabe
que no tenga emolientes que suavicen,
del miedo a que aún no te hayas muerto
y aparezcas con dos vidrios
que mirándome así enciendan
lo que el agua se llevó contracorriente.

Podría creer, hacerte creer
que en verdad te lo agradezco.

Podría convencerme: fue fantástico,
pero ya no tengo gritos ni látigos que azoten
y el aturdimiento es una marea eterna
que no trae nunca las cosas que perdí,
ninguna palabra mentida o ignorada,
ni una sola lágrima.

Podría intentar abrir el juego
del gran misterio de mi vida,
ése que contenga tempestades
traicione hasta al silencio.
y aniquile el mal disfrute,
el mal que nos pese.

Podría sostenerme en él,
como en acto de confianza,
dejarme caer con la certeza
de que nunca va a soltarme
pero hay tangos enquistados
que me dicen que ya es tarde,
y mejor es que te salves
del ensueño que compense.

Podría poner en la balanza
las cruces y las bolsas de cemento,
la carga de un revólver con tres tiros:
uno por cada error desenfrenado,
por el mal que yo hice hace una vida,
porque aferrarme a nada es eso: es nada,
porque ya fue suficiente.

Podría despedirme,
pero aún no quiero hacerlo.

Podría explicarte del miedo
al vacío que sienta
cuando ese día llegue.

6/23/2011

Cardíacos

I

Debo
pensar que ya pasó
cuartodehora mediatinta
llama apagada en el cacharro
de las sábanas
de los soles
rotosos patea puertas.
Debo
almidonar el músculo
—no duerme—
apilar los huesos uno a uno
en perfecta armonía
ubicarlos
falanges vértebras parietal.

Debo
ser algo más que carne.

II

Mi presión sanguínea es 11/7.
Mi presión sanguínea es normal.
Sin embargo,
hace tiempo que no siento latir el corazón.

6/18/2011

Florcita del sueño

Cerrá los ojos
pensá algo hermoso:
pájaros, por ejemplo.
Algo que vuele
se suspenda, flote.
Algo como calma
pachorra, aire
Manos.

4/02/2011

R/p

I

Y el doctor te prescribe
analgésicos naturales:
tiempo, distancia.
"Que te distraigas", dice.
Y te distraés por demás,
exageradamente, caés
en la sobredosis, el exceso.
Cerrás los ojos, no ves que
en el piso hay un lago
donde se ahogan todos
tus viejos muñecos.


II

Sé que todo esto
se irá pronto de mi sangre.

No estoy viva hoy.
No molesten mi estadía
en el oscuro sarcófago
de un cinismo silencioso.
Como el vagón con las luces
apagadas de mañana, 6 a.m.

Sé que todo esto se irá pronto
de mi sangre.
Aunque pierda mucha sangre,
aunque me quede sin sangre.


III

Han sido días muy extraños.

Cadenita de oro hallada en baldosa
balazo trompada en las costillas
imperturbabilidad ausencia de temor.

Martes: otra vez la burra al trigo.
Trigo salvaje, ejercicio de músculos
de todos los músculos, menos del corazón.

(que duerme, que espera, que hiberna,
que no tiene piedad que olvidó cómo latir)


IV

Lo que parecen buenas señales,
olvidar números, palabras, hurgar
en la tierra, hacer pozos y que nada,
absolutamente nada comunique.

Como una calle sin salida.


V

La cabeza
los bolsillos
la heladera
las venas
las botellas
las ganas
los frascos
el corazón
la cama
el perro
el deseo
la risa
la música
todo vacío.

En esto consiste
cuidarse
a unomismo
preservarse
a unomismo
quererse
a unomismo
no lastimarse
a unomismo.
Vacío
todo vacío
todo anestesia
hasta que los nervios
liguen, hasta la cura
el olvido lo tremendo
devenido en anécdota
de la que podrás reírte
mañana.

2/06/2011

Gestos
que fueran
como jazmines
el olor.
Algo con frambuesa
menta, chocolate.

Gestos
chiquititos
cursis tontolocos.
De esos
que te cojen
sin tocarte.

10/11/2010

atmosphere II

hay como invasión de polillas
otra vez
como hace un tiempo,
cuando tuve que vaciar
la alacena tirar comida.
¿te acordás? iguales
así de distintas formas
tamaños. las grandes,
las que te daban impresión
asco no sé —sobresaltito—.
todas: chicas verdes grandes
grises negras las que quieras
imaginar o que te acuerdes.
porque de nuevo hay
y me da por pensar menos
mal no estás acá.

las temporadas de polillas
son para pasarlas solos.

10/03/2010

atmosphere

el agua arrastra hojas secas,
se van deshaciendo lento
de tanto ondular.
intento concentrarme
en la empecinada
forma que tienen
de aferrarse a algún pozo
piedrita, estorbo, aliado fiel
para el escape.

pero es en el patio
(lo del agua y las hojas)
y vos estás en todas partes.
entonces te saludo
desde atrás de la ventana,
no te veo contestar.
vuelvo la vista hacia el agua,
pienso en mi empecinada
forma de aferrarme.

10/01/2010

mp3

no sé que música escuchar.
abro la carpeta
empieza a dolerme el cuerpo
reviso uno a uno los archivos
y me doy cuenta, entonces hago
como si salteara baldosas flojas
pero cada tanto no puedo o es
que me distraigo y te me colás
vos, precioso, el cuerpo me duele.
cierro la carpeta
no sé que música escuchar.

5/25/2010

LEJOS

I

yo llevaba
de entrecasa y escondida,
una esperanza anémica.
que apoyaba sobre sábanas
limpias y asexuadas,
con dócil olor a suavizante.
emoción que se aburría y retiraba
a su rincón vacío a dormir
(a no sentir
el
más
mínimo
temblor).

entonces
la guardaba pensando:
"mañana le voy a dar hierro,
a ver si se compone, fortalece.
y ya no la voy a esconder,
estará lista para elegir
amores bien despiertos,
deseosos de perfumes
(dispuestos a beber
algo
más
que
placebos).

algo más que
un error de cálculo
que da mas veinte,
pero en esencia es menos”.


II

sin palabras no soy nada.
las ideas son esbozos
de un dibujo calcado varias veces.
no sé cosas que sabía de memoria.
no pretendo.
mientras tanto,
otras voces en el aire
retroceden o avanzan según los porcentajes.
y a veces obsequian una brisa placentera.
pero los tiempos se acortan,
esperando el futuro
esperando nada
con muy pocas ganas.


III

como el escaneo del recuerdo
de un mar que ya no podremos ver
porque el amor oscurece más temprano
y cada uno buscará una orilla diferente
donde dejar sus ofrendas.

a pesar de que la playa nos vio juntos
y creyó que éramos de esos que se adoran,
la tarde abombada anocheció precoz
y nos perdió en la analgesia del ocaso,
prometiendo reunirnos cuando el sol saliese.

y asomaron tantos soles y anocheció tantas veces.
en el medio, maremotos, impotencia, el calor,
espejismos, desmemoria, ingratitud, indiferencia.
condimentos amargos que hicieron que jamás
volviéramos a vernos otra vez.

un amigo de otra orilla me decía en junio-julio,
tal vez llegue la botella que tiraste hace unos siglos.
tengo miedo de leerla y que en ella esté labrada
una escena de berrinches con mayúscula
un reproche por dejar que te pierdas en la bruma.

sin embargo no fui yo quién te perdió,
sólo te di la chance de buscarme
y encontrarme amarrada todavía a alguna cosa:
ojos de asombro, taquicardia, una sonrisa,
vaya a saber cuál de las que aún conserve.


IV

nicotina entre los dedos
de reversa, maderita
gime, parla, pestañea
hace gestos chiquititos
escapados de algún comic

dos cuerpos
esparcidos como vidrios
debajo de las mantas.
no hay rastros en el tacto
tal vez una cosquilla,
sobresalto fastidiado.

ni un rastro, sólo un rostro
duermeniño, manos frías,
pies helados, el tren musical
se va donde lo escuchen
ya un poco más gastado.


V

estamos juntos
haciendo tiempo
hasta que llegue
la maravilla
que nunca llega
porque no existe.

2/12/2010

de combustión lenta

arsenal de dulces
pensando que venías
acá, desparramados:
bolitas de cereal
—fortificadas—,
chocolate con maní
la pataia y nutella
tus bonobones
mis jorgitos blancos
nuestros milkiway
y esta remanida
condescendencia.

artesanía con cáñamo.
el cerebro se dispersa
en mil corpúsculos
que juntos no hacen nada
porque algunos se pierden
—o se hacen los perdidos—
y remontan un camino
peligroso, escabrosísimo
de ripios muy agudos
con la intención de ser
las palabras que me quedan
atoradas, que me faltan.

1/05/2010

Berenjenas

De la paupérrima muestra anual del desamparo quedaron:
las oscuras golondrinas,
aquel tapado de armiño
y la pequeña medalla con un nombre ilegible
que llevo inamovible en la cartera.

La incredulidad que reinvento en atracos perentorios
perpetrados por entrañas que aún siguen claudicando cuando:
dos timbrazos, un mal chiste,
una palabra final y el sabor chatarra
conocido, padecido, desgastado.

12/14/2009

Negro

Eran cuervos
o eran tordos
—yo no sé—
eran negros
y caían en picada
hacia el ojo del insomnio
aplicando cunnilingus afilados
descarnando vulvas fallecidas
eran negros
no volaban
hacían giros
tenían alas.

11/24/2009

Epitafio

Mientras nos concentramos en destruirlo todo,
hay una luz muy tenue que se ve lejana.
Parece querer proteger algo muy valioso.
(O importante para alguien.)
No pra nosotros que somos el reflejo de una escena
ensayada tantas veces que casi no podemos recordarla.

Es un espacio apenas el que divide el contacto:
cascaritas secas de deseo embarcadas
para asumir la distancia esencial del recordarnos
más allá, cuando salimos uno del otro
y sabemos que nunca podremos terminar de completar
el rompecabezas que nos haga nosotros.

Hay una anatomía improbable, un sueño:
imágenes sepia que a través de los vidrios
hacen al mundo moverse hacia arriba
como esperanzado por un gesto, una palabra,
el estigma que se nos marcó la madrugada
en que abrimos la carne para hacer lugar a las caricias.

Cuando todo pierda signo, la dirección sea un papel perdido,
la terapia de reemplazo, inevitable la tristeza.
Cuando el espacio sea un desaparecer, encallados
en costas que clareen la tierra dentro de la noche;
recordaremos la desnudez como un prodigio,
la sábana como un río, los minutos como esperas y promesas.

Y tal vez, podamos perdonarnos
el irremediable látigo fatal del "ya veremos".

11/20/2009

Perinola

—Pon 1—,
y sangra junto al miedo de ganar por abandono.
Yo me pierdo en cien alambres
que podrían degollarte

—Todos ponen—,
pero escapo de las vidas,
veo el giro permanente de la queja,
sinfonía de un error silencioso y repetido

—Toma 1—,
mueca distorsionada que insiste,
cuando el silencio es una pregunta retórica
provisionalmente incorrecta.

—Toma todo—,
las manos no alcanzan a abarcar,
el espacio es insuficiente.
El triunfo no es lo nuestro

—Pon 2—,
arriesgamos por inercia.
El paisaje no es el que colmamos
de cuellos delirantes de salivas.

Este juego
no tiene sentido.

11/03/2009

boceto ilustración de tapa


desde las horas azules
como el cielo abierto
y tus manos girando a mi alrededor
de noches estiradas hasta el colmo
de salir huyendo de la luna

Luis Canteros (in memoriam)


Sabía volar, vaya que sí.
Y alto, altísimo, por sobre las nubes
Porque eran demasiado bellas
para sumergirme dentro,
mejor verlas desde abajo,
cada tanto
cuando solía aterrizar
y quedaba panza arriba al cielo.

Entonces ansiaba volver y traspasarlas,
planear, proyectar mi sombra en ellas,
descubrirlas y sobre todo creer
con una fe inquebrantable
que esa magia que me impulsaba
era producto de un amor tan inmenso
que dolía en cantidad proporcional.

Mucho, muchísimo, por sobre todos
los amores en los que me zambullí sin recaudos,
sin salvavidas, sin pensar
en la mínima posibilidad de ahogo.
No existía peligro alguno,
no había amenaza suficiente
ni bastantes alertas.

Yo amaba.
Como una hija de puta, zarpada,
descuartizando cada parte de mí,
desangrándome de tanto sentir y desear,
explotando en una pasión que me quemaba
como carbones de semillas de eucaliptos
con ansias que me sacudían de una pared a otra,
de una espera a la siguiente,
de la siguiente a otra
y de allí al perpetuo mar de las dudas.

Sabía amar, vaya que sí.
Desorbitada, eligiendo el riesgo,
a todo o nada, al punto de preferir el fraude,
la frustración, la desdicha,
la violenta mordida de un animal salvaje,
el ardor en la cara y los mocos deshechos,
a la nada.

Yo sabía,
pero claro, era más joven,
no me psicoanalizaba,
no me había convertido aún en el ser
egoísta y traficante que soy ahora.
Era otra la que tropezaba
siempre con piedras parecidas
hasta que las rodillas rotas,
los huesos huecos,
el corazón cansado, gastado dijeron basta.

Por eso ahora camino sobre la tierra
y las nubes siguen siendo algo bello para ver,
desde aquí, imagino caras y cuentos,
dibujos de acuarelas.
Porque de las nubes nace lluvia
y en mi cabeza quedaron huecos expandidos
por eso es que me cubro,
me aseguro,
y ya no vuelo.

10/29/2009

asuntito

y al final
el amor
no era otra cosa que
uno más
de los
asuntitos

psicológicos.

7/14/2009

Citanova

El tiempo sucumbe en el cerebro,
se convierte en ruido,
alguna interferencia radiofónica.
Una especie de estrépito quebrado.

No hace falta más que un cruce de piernas
y el miedo al golpe, para caer
Colapsar el suelo, el intersticio
por dónde se escurren sombras.

La palabra en esta instancia
es depredación. Somos solos,
lamentamos pasados incapaces
de borrar. Colección de agendas viejas.

La palabra no conoce nombre que rugir
La pantalla a oscuras.
No se ve.
El mensaje es ininteligible.

6/10/2009

Nocturno

Una llaga piedra se ejecuta lenta
sobre las mejillas de un ángel ateo.
¿Es sangre lo que congela las venas?
No hay anticoagulante para el miedo
que se concentra a la medida de mortajas

La nebulosa confunde lo que vemos.
No es espejismo sino un suceso etílico,
vómito de payaso que nos ve frente al espejo,
inertes, desnudos, expuestos,
como ratas de laboratorio.

Nuestro anhelo más deseado
está siempre en la orilla opuesta
y nadar sólo será naufragio
deriva de aguas noches, tanto frío
y la luna un puñal en la cabeza.

12/05/2008

Canciones de desamor y destrabajo

I

Todo lo que digo parece anecdótico.
—Ya vendrán tiempos mejores,
levantá el ánimo —me dicen.
No entienden.
Nada saben de mí y de mis fantásticos dibujos.
De mi puerta rota a las patadas.
De las noches de ojos grandes.
De mi mapamundi dividido en pedacitos.
Del parto cotidiano y de sus contracciones.
Del sudor helado y la compañía única,
infalible, que abandoné por salvarme
de no sé que horrible cosa.


II

El banco de mi sangre
no admite depósitos
que no sean al portador.
No soporta esperas y promesas,
no tolera más ilusiones.
El despertador está puesto a las ocho.
No sé si estoy en condiciones de escucharlo.


III

Como era de esperarse he aumentado la dosis.
El ocio es primo hermano del exceso.
No es mi culpa
si nadie me enseñó a ser útil,
sí sólo se escribir.


IV

Sin embargo, desde aquí el plano se hace amable:
una joven parecida a esa joven que antes fui
camina la vereda y su pollera hace ondas que son como guirnaldas en festividades.
La ciudad ahora se convierte en fulgor claro, en astilla de diamante,
en ojos de esos perros que dormitan bajo el sol que amarillea las acacias dulzarronas
que entrecierran casi todas las ventanas y las puertas.


V

No me escuches
te lo pido, no me escuches,
hay silencios venenosos
que rearman el cerco de mis lanzas.
No me escuches
no aparezcas por la casa
no le crezcas vendaval a mis amores
no levantes la basura que abona mi miseria.
Allí está para salvarte de mi beso
cuando sea mañana y sólo haya
la inútil letanía del espacio que vacío.


VI

Pienso ahora: es posible tengas frío.
y seguro que no vas a levantarte
a buscarte unas cobijas.
Siento pena por tu triste biblioteca.
Mucho más cuando amanece y olvidamos
todo aquello que fue verde de sorpresas
esparcidas semillas, panaderos del deseo,
que soplamos sin darle rumbo alguno
y se perdieron en el viento.


VII

Casi siempre que te veo desunido
tanteo cada una de tus partes.
Necesito una visión menos barroca de las cosas,
el ángulo minimalista que hace falta
para complacer a la tendencia.


VIII

Tengo las rodillas rotas de implorarle a mi santito.
Tengo los oídos ciegos de tanto hablarme sola.

8/27/2008

Bienvenido al purgatorio

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.(...)

Sylvia Plath



Vaso frágil de un minuto
donde los huecos se llenan de papeles retorcidos.
Se ha hecho tarde.
El frío, ese gran explorador de las miserias,
declaró su entrada punzante en la llaga.
No hay modo de adormecerla, no hay placebo,
sólo resta echar vinagre y contener respiraciones.

Dios lleva un frasco de líquido verdoso.
Sabe a pregunta retórica, sabe a engaño.
Extraño es el contrasentido
de perder la fe que nunca hemos tenido.

Bienvenido, hermano, sentate acá, a mi lado.
Veremos la película adonde los buenos
se someten a hemodiálisis, o son
tan insulino-dependientes que le dan asco
a los ángeles y a los súcubos hambrientos.

Dejá tu segundo en un costado,
acompañame a adivinar imágenes que duelan como soles
que cuenten la patética historia del látigo,
la empalizada del odio de los otros,
o la breve confusión de una caricia adúltera,
curiosa e insistente en continuado.

Círculo hermético, aburrido como el ruido
del chasquido de disparos que al fin darán contigo,
conmigo y los parias de esta sala mal iluminada.
Acercate, amigo, aquí he guardado un sitio
dónde puedas entregarte al absurdo en tecnicolor.

Está por empezar la parte divertida,
ésa, en que la corrupción se cristaliza
y los deseos son simples expresiones
que dicen, al final, que no hay escape.

8/26/2008

CANTATA DE FUSILAMIENTOS


He deseado hoy que este agua nos lave y destiña.
He querido pensar que podíamos ser lavados del
fracaso y de la muerte que vamos mostrando
al mar como un tatuaje obsceno.

(Purranki Sandongui)




I

Transfundir la sangre y el alcohol, licuarla hasta el fuego, emulsionar la explosión.
Que arda como deseos suicidas en un jumping sin arneses.
Caída libre de ojos como pozos abismales.
Caída libre a la esperanza sin llegar temprano al final del barranco.

No se toca el fondo, es inaccesible.
No hay torturas ni oscuridades que sean suficientes.

Uno no se rompe por amar sin protecciones.
Uno ya venía roto de desganos y rutinas, chapaleándole a la suerte (esa cabrona) escondida en andenes que jamás fueron pisados ni por la propia sombra.

No hay piedras que pulir, ni hay orfebres que te ajusten los estados que nunca te atreviste ni siquiera a corromper.

Se trata de desanudar pasos cansados, de esperar que se reanuden los temblores, de querer ver, que más allá de esa ventana hay alguna cosa viva, que sorprenda, que no muera en su artificio.
Es ese deseo inmemorial por los fantasmas, que fustiga y limita los desbordes.
Se trata de no doler las apariencias, desespinar toda afixia, lamerse las palabras sin llorarlas.


II

Algún día dejaremos de cocinar tristezas, podremos vestirnos con collares tintineantes, nos subiremos a mesas de celofanes baratos y bailaremos la canción que no sabemos, ésa cuya melodía es menos cruel que los espejos.

Hay razones que no pueden comprenderse en una primera lectura caprichosa.

Y ahora hay vapores parecidos a una noche en el bar que no dormía.
Y ahora, un cardúmen de hilachas dan vueltas desflorando hemisferios que se invierten, pegando gritos histéricos que tu garganta no puede retener.
La tensión se agiganta, los buenos propósitos son piedras, granitos oxidados por insomnios.

Lo cierto es que esta fase inevitable ya tiene que morir.
Lo cierto es que hay que envenenarla con arroces blandos sasonados de mal gusto.

No importa la coherencia.
¿Quién puede asegurar que las cosas son tal como lucen frente a ojos de arpillera?

Renegar de la historia, la educación, los consejos sabios.
Mearnos sobre la tumba de todos los jodidos desencuentros, escupirle a las ausencias, a lo que sentías esa vez cuando todo parecía ser amable.

Uno no se rompe de amor. Uno ya estaba roto.
Hay razones que no tienen remiendo.



III

¿Y adónde es que van a parar todas las cosas que están muertas?
En este momento sólo hay pasto seco.
Se parece a un recuerdo de días de risas.
Se parece a una valija con dotes de pérdida.
Se parece a tu hombro cuando gemía piedras.

Causa y efecto.
Aquí.
La causa está plantada, arbitraria en este costado.
Es tan simple como un prisma que refleja los colores
(como cuándo los veíamos en un arco iris)
tan complejo como baldear las veredas del pasado.

Somos sementales de la pena

¿A dónde van las noches de música y tu angular apuntalando mi alma?
¿Y por qué las ganas se escondieron en todos los cajones donde no se encuentra nada?

Como esta cinta que nunca termina.
Como el amor de hoy cansado y destemplado.

Hay tanta nube atornillada en el recuerdo.
Hay tanta ausencia de guitarras.
Los intentos no saben bailar.
No hay teléfonos que te digan del secreto.

Somos regaderas de lágrimas que escarban por detrás de los relojes.
Hay razones que se escapan y no vemos.

7/17/2008

Apunte suburbano

Como la fotografía de un niño que yace
muerto en una vereda, los ojos
—la incredulidad repentina en los ojos—
Así es la imagen
que no puedo quitarme de la cabeza.
Tus puños apretando monedas de diez,
la costera con retraso, las manos
—el temblor impotente de tus manos—
muertas en una vereda
apretando monedas.

7/15/2008

Graffiti

Me espera inmóvil como el interior de un frasco que esconde un elixir extraordinario,
áspera superficie donde puedo perder la noción,
brotarme a desgarros, destejer el estrábico rumbo de las pretensiones.
El muro gris y sumiso accede al despliegue de mis manos.
Huellas donde cantan cuchillos y se congregan nubes,
cavidades secretas, templos de humo,
luces malas del abismo, vivas como llagas.

Esto es no atreverse al demasiado lejos.

La planta es un vacío que me observa,
mi corazón —tierra de siena desolada—
ansía el amarillo de unos labios compasivos.
Como aerosoles que agitan sombras.
Como mieles punzantes, abejorros inquietos.

Busco el intervalo que me encuentre pensándome hacia dentro,
pesándome filosofías abandonadas en almohadas anónimas.
Sin descanso, nómada, busco atajos que me encuentren
revisando la intimidad de los cadáveres,
el circo de los freaks desangelados.

Esto se llama sobrevivir, en el peor de los sentidos.

Intentaría sofocar su desnudez, intentaría ahogar la plácida seducción,
(imán poderoso y subrepticio).
Probaría lamerle los jabones de la piel,
pero el norte del hierro que me pesa en las ventanas es otro norte.
No sé si acaso haya puntos cardinales que extirpen esta extraña sensación de extravío,
pero este norte, estoy segura, no figura en el registro de sonrisas.
Este norte es una gota en un papel menos blanco que la nada.

Esto es ir a los tumbos, tropezar con claroscuros.

Trataría de palparle la muerte a todo este cansancio
y saber de lo que pasa al costado de mis días.
Si es que algo pasa, que alguien pasa.
Que alguien pasa y acarrea hambres de olvidar el cementerio,
las rosas, las preguntas y el lugar donde nacimos.
Que alguien pasa y puede detenerse a hacer roces de crepúsculos,
labios amarillos, lunas pequeñas, frustración del sol.

Esto dice: necesito el whisky que hay en tu saliva.

El muro gris se deja acariciar dócil.
Los nudillos me queman sangre,
la pesadumbre de este purgatorio recorrido se desclava del paisaje y se subleva.
La pintura es una mancha.
La pintura es un fracaso.
La pintura es una vértebra extenuada.

Esto significa: así no hay arte que aguante.

Me espera resignado, abierto a mi bautismo como una virgen lasciva.
Yo no puedo.
Ya no puedo complacerlo.
Soy indiferente a los relojes y además no puedo.
No puedo ver si alguien pasa por el costado de mis días.

7/09/2008

Escribir poesía es horrible

Si abro la ventana y grito un verso
¿se me saldrán los vidrios rotos en la memoria?
¿masticaré el aire infecto de este blues carnívoro
que se asoma al abismo, cae

l
e
n
t
o

y
desgrana notas solitarias,
cicatrices que condensan fermentos de venenos?

Si abro los ojos y veo un espejo
¿será necesario el soplo perentorio de la huida?
¿se abrirán los resquicios arbitrarios de las horas
que destemplan filamentos

d
e

silencio?

No quiero que el olvido se me vuelva nítido.
No quiero enmudecerme nombre
No quiero el desvanecimiento.

5/29/2008

apocalyptic oxymorons: sweet bile of a shining gloom

The night is an upheaval one burns with tears.
A headful of holes through which buzzing dopey flies come in.
All absurdly charming memories, I pity

translated by vruz

5/25/2008

Vals

En el derribo humo del papel
el mantra pone huevos blancos,
recuerdo tirabuzón, mascarón de proa
de un barco anclado que mira el horizonte.
Coñac bendito calentado tracción sangre,
bautiza un enojo excesivo, incauto.
Membrillo agrio hepaciencia,
paciente culo de botella doble,
detrás mira dos atardeceres,
un segundo de zozobra en el país
donde desapareceremos como cáscaras,
quedará el carozo de aceituna
y el rouge indeleble, curita sana sana
en la copa que reparte los secretos
olvidados en la tierra y el descarte.
Los pasillos se plantan caprichosos,
cuando la ventana es una tapia de hormigón,
cuando sangran a patadas los milagros
y los deseos se deshacen de merengues.
La razón es simulacro fuerte apache,
es la fuente acalambrada de manar
el lúpulo cebado de amarillos,
el agua venda que arde labios grietas:
tanto, que ni dios se les anima a un beso.
Manteca de cacao trae campanas de recreos.
cuando azufre era el laboratorio,
sacar aire —nunca al diablo—,
y los anocheceres tan irrecuperables valían,
como mínimo renuncias, como máximo
quedarse a abrigar lo que se antoje.

4/22/2008

Recurrente

Me atacaron sus poemas a traición._Otra vez superexpuesta soy quien soy,_en el fondo de mí yo sé que algún día volveremos,_golondrinas las oscuras, que algún día descuidados._Inadvertidos,_cruzaremos una calle,_atravesaremos catedrales._Esquivaremos estampidas, beberemos del alud las piedras._Nos veremos como a través de un caleidoscopio._Nos reconoceremos como aquellos inocentes._Volveremos maniáticos trotamores moribundos,_los rencores renacidos._Obligados rastapenas._Montoneros de camisas sin abrojos._Yo se bien, estoy segura, volveremos a tocarnos._Para reincidir el daño y florecer más desencuentro._Para absolver las veces que morimos._Para amarnos._ Para armarnos._Desarmarnos._Y volver a asesinarnos.

4/03/2008

embarrado

A tumbos tanteando en la noche/ gerundios claveles./ Latigazos./ Pestañas recién despertadas/ sin rimmel ni ventanales./ Abril en la historia de aires/ de aries/ de fuego./ Ideología de estrellas heridas,/ al fondo hay lugar para otro tropiezo./ Haga el favor de correrse,/ haga el favor de matarse de mí,/ haga el favor de vivir en usted./ Como misa de réquiem/ la noche distrae una sombra/ espacio vacío late suspensivos./ Y punto final./ Haga el favor despejar el pasillo./No necesito morirme de usted.

3/31/2008

POEMA DEL TUTIPLEN



Invitados están.

Mas info acá
ps: La ilustración de tapa es del genio chinaski que además es el responsable del diseño de este blog y otras muchas más maravillosidades artísticas.

3/21/2008

todos tus muertos

Y ahora que sólo es fotografía
no sé qué tipo de licores se apoderan
de su cielo liviano de sorpresas
ni cuál es la cumbre alucinógena
que siembra el sentido de las brisas
y hace reverencias al mandato de su aliento.

Quise despertar una lluvia que cebara el campo seco,
retorcido de dudas y temores cotidianos,
instalarle un espejo que refleje el universo
de un amor amontonado como caramelos
en un frasco que sólo pudo verse
en oscuras vidrieras de anticuarios.

Cuando eran caricias inmorales,
cuando era abrazo sin atenuantes,
entrelazando una especie de simbiosis natural.
Sólo ayudé a tender la cama,
esperando que sus aguas atraparan ligerezas
y su soplo recitara las palabras que su cuerpo me contaban.

Pero hubo un puñal y hubo una herida
Y un papel que sangra ahora que sólo es fotografía.

3/03/2008

Salto de página

Pasan los días asidos a un papel mojado,
las manos del tiempo sacuden a un hombre
que sólo existe cuando se lo sopla.
Si no parpadeo es cadáver que yace,
se pudre en la sombra que esconde el dolor,
tardes despojo, tapiz de la nada.
La cuna partida los vasos vencidos,
espejo de nubes aprieta algodones,
rima desgastada de tanto declame,
y tanto y tanto desencontrar caprichos,
desear que el olvido no grite su nombre,
no se haga evidente, se pierda, se esconda
se agencie un sentido, descargue su plomo.
Llegar a este piso cubierto de mierda,
la mesa, las latas, muñecos de trapo,
botones cocidos y agujas certeras
clavadas en llagas que estaban sanando.
El miedo a un poema que repite versos,
momento en que nada se ponga en palabra.

2/12/2008

Apagón

Palpita su luz la vela
y una lóbrega sombra
se desliza por la pared.
es un ángel
que clava sus uñas
en el centro de la noche

el silencio todo lo dice:
la muerte aumenta pericias
enjabona una risa macabra
y prepara un almíbar amargo
para embaucar al distraído
que mira fijo la luz

mientras al ángel
le sangran los dedos.

2/09/2008

Rojo el treintanueve

un pase
Black Jack a tus ojos de sed
-afuera se adormecen copas-

escalando hacia la piel
por telarañas
próximas como gotas
derramadas en camas rapaces

Jugarle pleno es la consigna
aunque no ganes.

1/22/2008

otro tanguito

Ladrones que acechan el tesoro,
cuervo hambriento chupasangre
de rapiña discontinua que no cede
ni una pizca luminaria de descanso,
ápice ansiolítico, —nunca olvidan las tareas,
siempre andan deseando lo vedado
tras cristales que están sucios—
Veo ahora como mueren los rosales,
ni una flor en este año y ya pasó,
como pasan los estigmas,
las brevísimas faldas primaveras,
las materias polcas del espiante.
Y en el hilo desabrido del desmayo,
cascallar de voces apretadas,
el desahucio que se inmola
—ya no toquen, ya no sigan,
que se callen los ejércitos violines,
que se pinche el fuelle y la pendiente del absurdo
se haga patria de los parias pobrecitos,
sin orquesta, en el deslinde de mañana,
piezas sueltas de un mecano inesperado—
Digo basta. El viento ataca sin puñales.
Digo basta y me miran los relojes.
Digo basta y cambio de canal.
Digo basta y no hay señal.

1/20/2008

Tanguito

Se pasea en el aire bajo fondo
(hacia el hondo) literal de huesos cancerosos,
miran bobos como caen las estrellas,
miran huecos, ¡cómo brillan!
lucecitas de yogures intestinos que transitan
(lento) el barranco de cloacas,
van al frío, van al río, amarrados,
no se sienten, no se huelen,
inodoro collage de tolueno,
tu amor a-precio de ángel quedó ahí
(en la niebla) deshecho toxicómano
se pasea en el aire fango sordo
hasta el horno de los huesos,
de los huecos, que hubo fuego y las cenizas.

1/14/2008

Noches de viento

En noches de viento me dedico a cosas.
Ensayo los actos terceros de todas las obras
Enhebro collares con tanza, en noches ventosas
Apilo almanaques caducos, atraganto sobras.
Destilo licores que son agridulces, cuento las baldosas.
En noches ventosas, me enojo, se vuelan mis chapas,
despeino el olvido, desato envoltorios de lata
Devuelvo monedas tiradas en fuentes, en noches de viento.
La ropa en la soga se seca muy pronto (y también mi aliento)
Las ramas del sauce se mueren, el cable pelado se me pone tonto
Las rosas del patio parece que gimen, el frío se mete por cuatro costados,
En noches de viento, extraño tenerte durmiendo a mi lado.